n las
relaciones entre México y Estados Unidos el tema de la
migración ha sido una constante. Hay varios factores que han
provocado e intensificado este fenómeno, como la
“vecindad geográfica”, que se refiere a
la cercanía territorial entre ambos países,
así como los lazos sociales y culturales, la
integración económica que ha aumentado en los
últimos años y las relaciones permanentes entre
ambos países.

Desde sus inicios, la migración de México a
Estados Unidos se ha caracterizado por ser básicamente
laboral, provocada por las continuas crisis económicas que
ha sufrido México durante las últimas
décadas, la reestructuración del modelo
económico, el efecto de los tratados comerciales y en gran
medida la globalización que crece a pasos gigantescos.
Algunos de los principales factores que influyen para que la
migración vaya en aumento son: la demanda de mano de obra
barata en Estados Unidos en los campos agrícola, industrial
y de servicios, lo que provoca la incesante contratación por
salarios muy baratos de inmigrantes mexicanos ilegales,
además de no proporcionarles los derechos que cualquier
inmigrante legal o ciudadano pudiera exigir; la diferencia salarial
entre un país y otro, ya que en México los
salarios por los mismos trabajos son mucho menores a los que reciben
los trabajadores en EEUU, aun percibiendo en ese país un
salario menor al mínimo; se ha desarrollado una
“tradición” al emigrar a Estados Unidos:
una gran cantidad de mexicanos (aproximadamente veinte millones) ha
emigrado a ciertas áreas de Estados Unidos, lo que hace
más sencilla la supervivencia de los hispanos en algunas
regiones y también provoca que muchos mexicanos tengan
familiares, amigos o conocidos en el país vecino,
facilitando la migración.
Los migrantes sufren una gran cantidad de problemas y abusos, tanto en
México como en Estados Unidos, al tratar de cruzar la
frontera. Las principales violaciones a los Derechos Humanos reportadas
por el Centro de Apoyo al Migrante del PRD (Partido de la
Revolución Democrática) son las siguientes:
reclusión humana, incomunicación, golpes e
insultos, separación forzosa de las familias,
retención de documentos, privación de la
libertad, robo y extorsión, entre muchos otros delitos.
El origen de los migrantes mexicanos se concentra en ciertas zonas de
México. Estudios realizados han mostrado que las principales
entidades expulsoras de migrantes a EEUU son Durango, Zacatecas,
Guanajuato y San Luis Potosí, aunque casi en todas las
entidades existe la migración.
A pesar de las acciones que el gobierno de Estados Unidos y el Mexicano
han hecho para frenar este fenómeno, es sabido que el
problema no puede solucionarse sencillamente porque es un problema
estructural y es posible que pasen muchos años para que haya
una disminución. Es un hecho muy popular el muro que el
gobierno estadounidense del presidente Bush intentó
construir en la frontera, pero también es evidente el nulo
impacto que ha tenido en los migrantes que lo pueden cruzar con gran
facilidad.
Ambos gobiernos se ven bastante beneficiados por la
migración, por lo tanto no es probable que pongan una
solución tajante al problema.